lunes, 25 de enero de 2010

Call Me

Hace días que no escribo. Sí. Y una de las principales razones además del venerable tiempo, es a causa de que aún prescindo en mi hogar, de aquél espacio virtual llamado Internet, que al igual que el aire, pareciera que si te falta, te morís. Que claro ahora que lo pienso, debe comenzar con el prefijo “IN” , porque claramente si no lo tenés, estás más OUT que el carajo.

Hoy me escapé a Lujan con la intención de escribir, y una vez más comprobé que prescindiendo de este ciberespacio, no puedo hacer una goma. Y la verdad me enculé.

Hasta ahora me creía adicta al cigarrillo, a la Coca Cola, y a algún otro placer que un ser humano normal puede tener, pero ahora me pregunto yo, ¿en qué momento dormí tanto que no me di cuenta el momento en que aquella tecnología se volvió también una adicción, y se apoderó de mi vida y libertad sin escrúpulos? Sin contar cómo la misma también se consagró dueña de mediar mis relaciones, administrar mis estados anímicos, y quedarse con voces, abrazos, y besos, que serían mucho más lindos si llegaran a destino en lugar de convertirse en “emoticons” en el camino.

Y no me gusta loco, no me gusta un carajo. Me cansé de mirar una pantalla cada vez que “hablo” con una amiga, escribir te quiero en lugar de decirlo, mandar un beso en vez de darlo. Y la verdad tiemblo de pensar que el día de mañana, mi marido desde el cuarto me mande un zumbido desde su blackberry para decirme “che gorda tengo hambre” mientras yo me estoy bañando. (Y que se quede con hambre porque al margen de todo, yo no pienso cocinar….) Y es que no me extrañaría, cuando hoy la comunicación en un gran porcentaje se basa en esta garompa virtual.


También me pudrí de escribir para el traste, abreviando hasta una palabra como “que” por “q“. Claaaaaaaaro, para qué vas a escribirla como es debido si podés hacerte entender escribiendo mucho menos? Naaa, no te fatigues de más…..

Adueñarme de los acentos decidiendo por ellos el momento de ser, y así contar cada vez más con un vocabulario tan pobre y acortado como el que empleamos, atrofiando así nuestro léxico y ni hablar de nuestro cerebro…. Es que nos volvemos estúpidos! Ahora ya no decís, “me contó, le dije”. Olvidaaaaaate!!! Ahora es: “Me puso, y entonces yo le puse..” Hasta no hace mucho, esas expresiones solía utilizarlas para algo mucho más divertido..

Me cansé del “tas”, “q hacés?” “q tal?”. LLAMAME LOCOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!

Me acuerdo cuando mi vieja me decía “Luciana cortáaaaaaaaaaaaaaaa!!”.Claro antes para encontrarte tenían que llamarte a tu casa sí o sí, mantenías una conversación con la otra persona, ahora hasta para salir te mandan un mensaje en el Facebook con la invitación para una fiesta. Claro y la boluda otra vez, como está OUT, se entera de dicho evento cuando llega el lunes a la oficina. Ah y encima ves las fotos de la fiesta que te perdiste. Fotos que ni empedo alguna vez verás en un porta retratos, o en un álbum, Naaa , olvidate ahora toda tu vida está en la web.

Y así hoy vivimos relacionándonos a través de una máquina, evitando el diálogo, aislándonos cada vez más, enmudeciendo nuestra voz, y después nos preguntamos porqué nos cuesta tanto relacionarnos… les queda alguna duda??????? A ver sinceramente, cuántas veces llamás a tu amiga para ver cómo está, y cuántas se lo preguntás por el chat? Claro, ahora encima si conocés a alguien, le pedís el celular, pero te pregunto otra vez, ¿cuántas veces lo llamás para hablar o invitarla a salir, y cuántas veces lo hacés por un mensajito de texto? Y después te acostumbrás, te adaptás a este circo, donde tus palabras no salen de la boca, tu risa no se escucha, y terminás creando una relación mediada por un aparato, y ni siquiera uno interesante.
Saben qué? Me tiene harta!!! No sé, pero a mi me gustaba mucho más cuando me llamaban por teléfono, cuando no existía ni el msn, ni el mensajito, ni el face, ni nada. Estaré chapada a la antigua, pero las cosas eran mucho más simples, menos enrolladas, y por sobre todas las cosas, verdaderas.

Hoy llegué a la teoría que para encontrar una relación real, habría que empezar por dejar la virtualidad de lado. Y si eso significa que estoy OUT, bueno estoy OUT y qué???!!!

No sé cuántas puertas deberé atravesar para salir de la comodidad del aislamiento virtual, pero buscaré regresar a la manera arcaica, que será retrógrada, anticuada, pero al fin y al cabo, al menos a mi, me llena mucho más.



miércoles, 13 de enero de 2010

En esta Regla , no hay Excepción

Hay un día que no nos tendrían que dejar salir. Un día que no tendríamos que siquiera existir.

En "ESE" día, te lo recomiendo por tu salud física y mental, NI TE ME ACERQUES, no me hables, no me mires, no me toques (Y si lo hacés, atenete a la consecuencias). Muerdo, rasguño sin uñas, y si tuviera sería Wolverine...

De la chica simpática no quedan ni rastros, de la racional, MENOS. No me invites a comer, porque no dejo ni tus huesos..

La metamorfosis corporal se ve también acompañada por la modificación del Humor... Mr Jeckyll y Mr Hyde hubiera sido una perfecta titulación de esta entrada.

No me preguntes qué me pasa porque ni yo lo sé. Y ni se te ocurrrrra hacerme la pregunta acertada porque es la misma que te va a llevar al peor de los infiernos... "¿Estás indispuesta?" SI LRCDLL!!!!

Y ahí hombres, tienen TODA la razón, somos insoportables y es tan verídica esta afirmación, que ni nosotras mismas nos soportamos.

Si hay una excepción que confirma la regla, Ésta regla no tiene excepción, pues a ver... atrévase una mujer, una sola, a afirmar no haber pasado por alguno de estos estados:


Quien se atreva a refutar mi teoría, que elija otro momento para hacerlo, pues hoy no es un buen día, y ya sabés... NO ME PREGUNTES PORQUÉ!!!

miércoles, 6 de enero de 2010

Apetite for Destruction

Llega el calor, y los 30 grados que son 40 en el subte, hacen que una comience a buscar en su placard, aquella vestimenta que cumpla el único objetivo de sufrirlo lo menos posible. Y así como el verano hace emerger el fuego del pavimento, pareciera que generara el mismo efecto en aquellos seres humanos llamados Hombres.

Siempre me pregunté sin suerte de contestación “¿qué será lo que se les cruzará por la cabeza, como para no poder intentar aunque sea disimular sus caras de animal en celo, miradas fulminantes, sin mencionar las “poesías”, que se atreven a soltar de sus bocas, y evitar así incomodarnos a nosotras las mujeres, y salvarse de esa forma, de aquellos apodos que no voy a citar?”

Hasta que no hace mucho, tuvo lugar un acontecimiento, que me dio no sólo una posible respuesta a ésta incógnita, sino que hasta incluso, me concedió una leve comprensión de tal actitud. (Aunque no la total aprobación..).

El calendario del 2009 con sus arraigados 12 meses, y sus 365 días consecuentes, decidió regalarnos para las fiestas, dos inamovibles fines de semana largo. Así que, siguiendo con el ritual de escapar al menos de una de ellas, mis amigas y yo, comenzamos hace un par de meses a planificar dónde pasar fin de año de una manera especial. Y de esa forma, luego de visualizarnos brindando en una casa en el Tigre, o comiendo las pasas de uva en Luján, o vistiendo la famosa muda rosa en Punta del Este, optamos por la practicidad y economía de un depto prestado en Gesell.

La travesía comenzó en Retiro para variar. ( En realidad podría decirse que la misma empezó mucho antes, con los mensajitos de texto, los vía Facebook y mail, por ejemplo, de quién lleva qué cosa, entre éstas, sí, TODAS LAS PELOTUDECES QUE SE IMAGINAN.

Pero bueno creo que esto podemos saltearlo, pero no así aquellas 4 horas de micro que claro, terminaron siendo 6. Y, aunque nada tenga que ver con el tema de este post, me veo en la obligación de hacer aquí un paréntesis, pues confieso a pesar de mi vergüenza, que nuestro grupo no fue ajeno a todas aquellas preguntas entre típicas y boludas, que siempre van al receptor incorrecto, y que tienen lugar en este tipo de traslado. Como por ejemplo, llegar a la terminal y decir “¿Che cuándo llega el micro??” . Para que cuando lo haga, expresar “Uhhh ¿Cuándo arranca??”. QUÉ SE YO!!!! Qué tengo, cara de adivino???!!
Si zafás la parte de a quién le toca ventanilla o pasillo (también por medio de una pregunta obvio), el paso subsiguiente e inmediato es, recordar los $108 del pasaje y decir: “Che traerán bandejita no?”.
Como si esto no fuera suficiente, una vez que te clavaste el sándwichito, las galletitas y el alfajor, y no dejaste ni el caramelo que viene de relleno, (mientras te vas quejando de la miseria/porquería que es), viene la pregunta: “Uy, pasarán alguna peli?”, para que cuando la pongan, vos te clavás los auriculares del mp3 y pasás a quejarte de la luz de la pantalla que no te deja dormir.

Y para frutilla del postre: “che… no pueden apagar un poco el aire????”. 15 minutos antes de subir, comentabas con tus compañeros de ruta el calor que hacía y que ojalá funcionara bien….

A todo esto me pregunto yo. Porqué carajo será que todas estas interrogaciones nunca se las hacen al chofer?????????? Se dieron cuenta?? Son todas preguntas al vacío entendés???! Eso me mata…
Ahora sí, cierro paréntesis, y continúo.

Como les relataba, el fin de semana largo hizo que me encontrara concluyendo el año, en la playa junto a mis amigas.

Y hete aquí la cosa. Éramos 8, (aunque no estábamos todas en ese momento). Pero las que sí, nos encontrábamos en la playa. Y créanme, éramos la mayoría. Eran las seis.. Siete de la tarde ponele? Ese hora bendita e inigualable, donde el mate, o en el mejor de los casos, las cervecitas bien frías acompañan a las cartas de truco, y la lona que usabas para tomar sol, está ahora sobre las piernas cubriendo un frío incipiente pero sin ser del todo molesto aún.

Si bien en esta oportunidad, cada una estaba desvariando en su propio mundo, siempre salía de alguna un comentario al pasar, que unía el oído de todas y generaba así un hilo conductor que desencadenaba en una conversación.

Hasta que en lugar de un comentario verbal, fue el giro de 180 grados cervical de una, lo que nos unió a todas y nos halló siendo testigos de un cambio de atuendo, muy interesante……. Una especie de Video Clip de Persiana Americana, pero en Vivo... Y creo que ahí pude ver en mis amigas (y que no son las amigas sino el espejo de una), lo que diariamente suelo ver en el sexo masculino.

Entonces volviendo al problema del planteo original, lo que se les cruzará por la cabeza a los Hombres, será algo parecido a esto?



Y sí.. Todas volvimos con unos kilitos de más.. pero por las fiestas que creías!!!

martes, 29 de diciembre de 2009

La Mudanza del Olvido

Hace unos meses, me mudé a un departamento cuyo interior posee demasiadas cosas ajenas.. En términos vulgares, amueblado.

El tiempo me encontró viviendo aquí, por un lapso mayor al que yo creía, y por ende, sintiéndome una huésped en una casa impropia. Al principio debo admitir, que esto estaba buenísimo. Es algo así como irte de vacaciones y alojarte en un hotel, donde todo es lindo, novedoso, y te permitís jugar a que todo aquello te pertenece.

Pero con el correr de los días, que luego fueron semanas, para luego convertirse en meses sin línea de llegada, comencé a sentirme una extraña entre esas cosas, que no eran mías. Y esta extraña (yo, por si no entendieron la metáfora), comenzó a extrañarse.. Y así, un día decidí remover en aquellas cosas mías, para volver a encontrarme.


Y así comencé un viaje exhaustivo entre bolsas y cajas, intentando re encontrar lo que un día guardé, y de esta suerte, volver a dejarlo salir. Al punto que enseguida tomé aquellas pertenencias escondidas, y comencé a convertir aquella casa, en mi casa..

Pero para mi sorpresa, en esa búsqueda, encontré cosas cuya existencia había olvidado por completo, y al irlas redescubriendo nuevamente, varias sensaciones se asomaron con ellas, sin ser pretendidas. Y sin darme cuenta, había emprendido un éxodo a un tiempo irreal, más conocido con el nombre de “Pasado“, al cual a veces jugamos con volver, y luego entendemos porqué es mejor dejarlo allí, y cambiar su nombre por Recuerdo.

Había varias cosas que me llevaron a la famosa pregunta de: “¿por qué sigo conservando esto??”. ¿Porqué a veces nos cuesta tanto desprendernos de aquellas cosas que simplemente, por ejemplo, no usamos más? Las cuales solemos guardar en lugares donde no miramos, librándolas al azar, apostando a darles un uso futuro y perdiendo otra vez contra el olvido.

Me refiero a aquellas cosas que evidentemente en el momento en que decidimos guardarlas, seguramente consideramos que en ese instante no íbamos a usarlas, pero no estábamos totalmente seguros de que en algún futuro no volveríamos a desear, o simplemente porque, aún no estábamos listos para soltarlas.

Y así la analogía otra vez tuvo lugar en mi. Y me llevó a preguntarme porqué guardamos ciertos recuerdos que no queremos tener, o que al menos, en nuestro presente, no nos sirven. ¿Será porque al olvido tampoco le gustan, y entonces tampoco los quiere guardar él?
Qué se hace entonces con esos recuerdos que no se quieren y el olvido se niega a guardarlos en su baúl?





Mmmmm... bue, sí. En este caso no es posible. Así que será cuestión de seguir recordando, hasta que un día te olvides de hacerlo...

viernes, 18 de diciembre de 2009

Por un Aumento de Horas Libres

Sé que era lunes, pero lo que no recuerdo es si fue entre la mufa de las 3 de la tarde, o durante el aburrimiento fiel de las 5, cuando el reloj parece no pasar en mi escritorio. Hora exacta en que mi cabeza comienza a encontrarme en una playa, en una pileta, o en algunos de esos típicos lugares donde la mente se empecina a llevarte, olvidándose la muy guacha que donde verdaderamente estás, es en tu oficina , haciendo lo mismo que ayer, y lo que te verás haciendo la semana siguiente. Nunca les pasó? Bueno, a mi me está sucediendo muy a menudo.

El día que me acompañaba vestía encima un sol radiante, ¿viste ese que te rompe las bolas sobre el monitor? Bueno sí, Eeeeeeeese!!!!. Y ahí fue cuando dije para mis adentros (creo..) “Na.. No puede ser, con este día ¿y yo acá metida??“. Y si por casualidad, se me ocurriera hacer algo al finalizar mi horario laboral, ¿podría decirle a ese sol: “che, te copás y te hacés unas horitas extras hasta las 10?”

Sí, uno tiene que trabajar, pese a que no nos guste. Pero me fue inevitable hacerme la siguiente pregunta: El tiempo que ocupamos desenvolviendo ésta labor, es directamente proporcional al tiempo del placer que dice brindarnos si lo hacemos?
A ver, calculemos..

Sin contar las 8 horas raja tablas que uno se encuentra inmerso en esa prisión, están las horas que te lleva trasladarse hacia ese recinto, variando no sólo ahora en la distancia, sino que actualmente tenés que agregar a la ecuación, los paros, piquetes, y demoras que los mismos conllevan. O sea que, si normalmente de tu casa al trabajo, tenés 40 minutos de viaje, hoy en día tenés que calcular 20 minutos más, porque o los subtes no funcionan, o el tren está con retraso, los colectivos no te paran, y si tenés auto, puteás también por la congestión del tránsito consecuente. Ah y después tenés que volver eh, así que son otros 60 minutitos más..

En consecuencia hasta aquí, llevamos diez horitas diarias. Y soy buena eh, porque no estoy calculando aquél tiempo de desayunar, bañarte, prepararte y vestirte para ir a trabajar, ni tampoco aquél tiempo de llegar, tirar las cosas, comerte algo, ir a pillar, y lograr (si podés) realmente desconectarte.

O sea que, prácticamente, cuánto margen de día nos queda para disfrutar lo que el trabajo nos provee? 3 horas? 4, si te querés hacer el loco? Y si fuera así, hay un plus, y es el cansancio mental que te genera pensar que al otro día, tenés otras 10 horitas nuevas que te están esperando para carcomerte poco a poco el cerebro, el humor, la paciencia, la energía, y por sobre todas las cosas, las ganas.. las ganas de hacer algo placentero con las 2 horas de resto que te dejan, generando así que lo primero que se te ocurre en ese momento para hacer, es dormir!!!

Es solo una reflexión, pero la vida es linda eh, a no desanimar! Todo puede cambiar…

viernes, 11 de diciembre de 2009

Dancing with Myself


Eran las 8 y algo creo. Había llegado a casa, después de un día común y corriente, la semana aún no había terminado, pero sí había tenido suficiente vida como para… hacer un break. Jueves.. Bendito día. No tiene un sabor especial? En fin. Como decía, eran las 8 y algo, y yo ya me encontraba en casa, sin ningún plan que me retara a volver a salir por aquella puerta. Era muy temprano para irme a dormir y aunque estaba bastante cansada, vi que aquél día todavía contaba con varias horas como para vivirlas dormida. Así que desafié a mi pajerosidad crónica con un bueeeeen baño de inmersión. MMMM rico…

Aunque me rompió bastante las bolas debo reconocer, llenar la bañadera, poner el tapón, regular el agua, prender el hornito, llevarme los puchos, el cenicero, la copita de vino, el minicomponente… y ni te cuento lo que significó después ver que tenía que volver a poner todo en su lugar…. Pero bueno, engañé a la Aspen con un CD de ACDC, sí, nada de melocotón, ni pradera verde, ni mundo de ensueños. No, esta vez el momento requería otro tipo de sensación. Y así, zafando de quedar electrocutada al buscar repetir ese tema que tanto me gusta, me encontré disfrutando de un bueeen momento.

Y de repente caí en la cuenta que había convertido a un posible tiempo muerto, en un momento alucinante, donde me encontraba yo, conmigo, en mi casa , en mi baño, con mi música, con mi tiempo, haciendo con él, lo que se me cantaban las tetas (sí, bolas no tengo..), y además, pasándola genial!!!! Y es ahí, justo en esos precisos momentos, cuando tu energía muta, tu actitud es compleeeetamente distinta, te sentís en la cima del mundo, con un poder sobrenatural, y encima cuando te das cuenta que para sentirte así, no precisaste más que “Un baño de inmersión”, caes en la cuenta de que sos un reverendo/a boludo/a! Que te vivís preocupando y haciendo problemas que tienen el tamaño de un moco! Y que a veces, no necesitás de tanto como pensás, simplemente, para sentirte bien.

Pará, no digo que ahora vas, te metes en la bañadera y se te solucionan todos tus problemas, pero al menos por un rato, te los olvidaste! Y encima en un momento que no tenías nada que hacer! Lo que digo es que hacer algo distinto, en aquellos tiempos muertos, o al pedo, como prefieras llamarlos, llevan inevitablemente a sentirte bien. Lo mío fue un baño de inmersión, no sé, vos llevate un libro a un café, andá a ver un amigo que no ves nunca, volvete caminando en vez de tomarte el subte, sentate en un bar y tomate una cerveza, o comprate un vino y hacete una buena picada, si tenés bici, andate a dar una vuelta! No digo que lo hagas todos los días, pero de vez en cuando, es suficiente..

El tema está en buscar algo que te saque del aburrimiento que te genera hacer lo mismo de siempre, y entonces cuando estés solo, aburrido , y con tiempo al pedo, en vez de pensar “estoy solo, aburrido y con tiempo al pedo” , vas a decir “mmm, podría ir hasta el video, alquilarme una peli, y matarme con ¼ de helado de banana split y dulce de leche granizado en la cama ”.

Encontrar placer en realizar cosas con uno mismo, es un gran descubrimiento, que a mi me lo dio el hecho de cambiar mi ducha diaria por un baño de inmersión. Seguramente si en vez de bajarme la peli por la computadora, me voy a verla al cine, también la voy a pasar mucho mejor… o no?