martes, 9 de febrero de 2010

You’re So Vaine

You Probably think this POST is about you...

Volvía de trabajar. Me bajo del subte, y hasta llegar a casa debo caminar un par de cuadritas. En una de las esquinas, cuando el semáforo así me lo indicaba, me destiné a cruzar la calle, por aquella senda peatonal, o paso cebra, como te guste llamarlo, cuando un hijo de puta en medio de Dorrego se manda una marcha atrás. Yo freno, “espero” que retroceda, y cuando intento pasar por delante, el Señor vuelve a retomar. Recién en ese instante el susodicho decide finalmente verme, y frena. Momento en que mis ojos cruzan mirada con los suyos, y sin emitir sonido, mi cara de tuje dijo más palabras que lo que el abecedario entero pudiera decir. Pero lo peor de todo esto, no fue cómo el señor se manejó cual pancho en el patio de su casa, sino cómo en lugar de reconocer su error, o pedir discúlpas, el señor encima se enojó conmigo!!! La persona desubicada automáticamente pasé a ser yo. No solo todas las palabras que aquél abecedario mío calló, las utilizó todas y cada una de ellas el Señor, sino que él (no sé cómo) estaba libre de culpa y la que estaba errada no era más que mi persona. Pero estaba convencidísimo!!!! Si no fuera por las veinte caras de alrededor que miraban la situación y tras mis pasos me retrucaban la locura que tenía el tipo encima, te juro que dudaba si en mi costumbre de vivir en un bunker, se había dictaminado una ley que permitía el libre albedrío en las calles TOP de Lash Cañitash.

Creo que me encuentro avalada para afirmar que hoy, la gente hace lo que se le canta. Y me incluyo. Somos tan grosos, que fuimos nosotros quien creamos a Dios y hasta lo matamos…. Y por ser taaaaan grosos parece que esto nos da el derecho a hacer y deshacer a nuestra buena y mala gana.

Sin embargo existen reglas, normas de convivencia, leyes, que alguna vez fueron establecidas por algún motivo lógico, pero pareciera que si esta ley implica un disgusto para nuestra persona, es motivo suficiente para cagarse en ella. Y aquí es donde quería llegar. Hoy nos encontramos viviendo bajo una filosofía de me cago en el otro cuya magnitud pareciera conseguir el efecto de que la única ley cierta es la propia.

Todos los días somos testigos de algo de esto.
Sino es el que pasa el semáforo en amarillo que claro sólo vemos mal el que lo hace en rojo, es el que frena sobre el paso peatonal, estaciona en doble fila, y sí, aquí también éste se indigna si alguien fuese a ponerle una multa. “PERO LO DEJE UN SEGUNDO!!!!”.……
La moto que se autoimpuso la onda verde y la doble mano. El tipo que se te cruza por la mitad de la calle. El “impaciente” que te caga a bocinazos mientras estacionás.
Para pedirte permiso ahora con suerte te dicen correte, sino, te empujan directamente.

El kiosko que no puede vender alcohol se puso un delivery de bebidas alcohólicas, y vos tenés su número pegado en la Heladera.
El cartel de prohibido fumar en un bar parece ocultar un agujero en la pared. Y yo claro, me prendo un cigarrillo.

Te enfurece que te roben el celular, pero te comprás películas truchas.
Te quejás que la calle está sucia, pero te da mucha paja ir hasta la esquina y tirar el papel en el tacho. Vas al cine, y siempre hay un forro que no apaga el celular.
Si al tipo de al lado le roban la billetera , vos seguís caminando. Y él también… ¿Qué vas a hacer? ¿La denuncia?

Y así, ya no importa nada de nada. Vale todo. Y ya no estoy hablando de tu rol como ciudadano, sino como ser humano, mirando tu ombligo, y olvidando incluso lo que te pide aquél otro, que es tu amigo, tu pareja, tu viejo, o alguien que te quiere.
Me di cuenta que estoy viviendo en una sociedad que quedó huérfana de códigos, y el respeto quedó durmiendo en un cajón.

Y es que loco, no podés ir siempre por la vida haciendo lo que querés, bajate del caballo de tu Ego, porque también estoy yo, y te guste o no, vivo en el mismo mundo que el tuyo.
Y entonces elegís hacer las cosas bien, mirar al otro, intentar escucharlo, creer en él, y te cagan otra vez, y otra vez, y otra vez. Te pasan por encima, te lastiman, y no te ven. Y entonces todo pierde sentido.

Hoy veo tal efecto dominó, que si alguien te cagó, por defecto, vos cagás. Y valga la redundancia, me parece que esto es una mierda. Si a causa de que te jodieron sin merecerlo, en una misma situación vos hacés lo mismo, te justificás diciendo que es la consecuencia de lo que te pasó. Y lo que no te das cuenta, es que así te transformás en esa persona que te lastimó, que se portó mal con vos, que te cagó, que odias, y hoy nada te diferencia de ella. Y quizá en tu camino se cruza alguien como aquél que eras, que eligió creer en vos, que te ve, te escucha, y vos ya no lo ves, y encima le hacés aquel daño que te hicieron, porque te sentís con el derecho de hacerlo, condenando a aquella persona a sufrir lo que sufriste vos, sin merecerlo.

¿Pero sabés qué pasa? Te estás equivocando y fiero… Porque te tenés que dar cuenta que “El Otro” no te define. Que haber sido víctima no te da el derecho a ser victimario, que te hayan lastimado no te da el derecho a lastimar, de joder ni faltar el respeto a nadie, y menos a aquella persona que no fue el culpable de tu dolor, y que lejos estuvo de desearte el mal.

Así que por más que te cueste un huevo o un ovario, la próxima vez, dejá de mirarte el ombligo, de creerte todopoderoso, porque lo único que sos, es un pedante engreído que no puede vivir solo!!!!!!!!!!!

7 comentarios:

Unknown dijo...

Mamuuuuuuu:::: Cuanta razón tenés!!!!!!!!! Siempre es mas fácil hecharle la culpa al otro, o hacer oídos sordos a sus pedidos..... No es difícil dejar de mirarse el ombligo, simplemente no se hace porque implica una cuota de solidaridad que lamentablemente estamos perdiendo.......

Anónimo dijo...

Ciento por ciento de acuerdo mamu...incluso lo veo en algo más simple, un mensaje de texto o mail...una llamada no atendida...ya no nos interesa si quiera "gastarnos" en responder, y no me refiero a monetariamente, sino a voluntad de cada uno..."ay despues le respondo piensa uno...o despues la llamo..." pero si uno pensó en otra persona, ya sea porque necesita algo, o por el simple motivo de saber como estás, implica que hay un interés de por medio, q corresponde corresponder (duplica!) Y es algo tan simple y tan tonto q no toma ni mas de 3 minutos...pero nah uno sigue en lo suyo y listo...

como somos eh! Estoy pidiendo mucho??

Besotee
Te quiero!
GIFO

Anónimo dijo...

Tenes mucha razón Lu.
Sabés que es lo peor, que no hay muchos que se den cuenta de estas cosas o, todavía peor, que no tengan ganas de mejorar la situación.
Y así estamos, así estaremos por el momento y espero que así no terminemos.
Buen post, lástima lo que te inspiró a escribir este último.

Besos querida!

Nico

Anónimo dijo...

se rompio el pacto social.... y hay que recuperar e espiritu

Por suerte ha bastante gente que esta empezando a hablar del tema, y que empiecen a levantar la mierda de los perros de la calle, carajo!!!


http://es.wikipedia.org/wiki/Contrato_social

gaby bortnik

Carito dijo...

SOS UNA GENIA LU!!!! ME ENCANTA TODO LO QUE ESCRIBIS!!!!
TE MANDO UN BESOTE GRANDE!!!

A. M. dijo...

Muy bueno, mamuni, cada vez estoy más de acuerdo con vos, o vos conmigo, que es exactamente lo mismo! :-))

Lamentablemente, cuando explico a la gente que hay que tratar de molestar lo menos posible a lxs demás (eso pasa simplemente por darse cuenta de que lxs demás nos rodean y no estamos solxs en el mundo), me miran con cara de: "Pero salí de acááááááá (sí, con todas las tildes), mirá si te tenés que fijar cada vez que hacés aaaaaalgo".

Pues sí, hay que fijarse. Eso pasa por respetar las señales de tránsito, respetar la velocidad máxima incluso cuando no hay radares, no tener autos o motos ruidosas, o sea, tener los vehículos bien cuidados, dejar pasar a lxs peatones y darles la prioridad en todas las circunstancias (simplemente porque son más vulnerables), cuidar a todas las personas en desigualdad de condiciones, ceder privilegios...

En fin, buenísima la entrada, mamuni!

Unknown dijo...

El lobo es el lobo del hombre mamu. Y si ése "sistema" al que llamamos sociedad, al que pertenecemos, rigiéndonos por sus reglas de convivencia, NO funciona, es de esperarse que cada una de sus unidades mire su propio horizonte, triste, pero cierto... sin darnos cuenta que seguramente, si recuperáramos un poco de consideración hacia los demás, todo sería mucho más fácil, seríamos más fuertes contra la miérda y problablemente una gran porción de nosotros viviría felices y contentos.